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Conociendo la Historia, Especiales, Historia, San Valentín, San Valentín 2014

Conociendo la Historia – La matanza del día de San Valentín

Conociendo la Historia…por César del Campo de Acuña

Una historia real de gangsters y ametralladoras

San Valentín es una de esas fechas entrañables que, nos guste o no, los medios, los comercios y nuestras parejas no tardan en recordarnos. Hay que incentivar la economía del flojo mes de febrero amigos y que mejor manera de hacerlo que por medio de una fiesta sensiblera, ñoña y capaz de hundir en la miseria al más frió de los individuos si ha de enfrentarse a esas 24 horas solo. El caso es que esta fiesta, de orígenes paganos, se ha convertido en el sacacuartos mundial de los meses invernales y mientras corazones, cupidos, rosas y bombones se apretujan contra los escaparates, de manera inconsciente la conciencia colectiva saca a pasear un momento de la historia vinculado a este día dedicado a la exaltación del amor más grosera.

La Matanza del día de San Valentín…pronunciado como un susurro o con la rotundidad de una onomatopeya de Stan Lee. Cada año, cada 14 de febrero, alguien cercano a ustedes o ustedes mismos hace referencia al sonoro y cruento suceso que sacudió a Chicago en 1929. Conozcan o no la historia y a sus desafortunados protagonistas, la sabiduría popular trae de vuelta, con cierta sorna, este macabro episodio de la crónica negra de la ciudad del viento para hacer burla, mofa, befa y escarnio de los empalagosos sentimientos que parecen intoxicar a todo hijo de vecino (si esos mismos que dicen que no lo celebran, pero si que lo hacen con nocturnidad y alevosía).

El caso es que la historia de aquel acontecimiento es una de las que merece la pena ser contadas y aunque su trascendencia solo sea una anotación más en el incivilizado libro de los, supuestamente, civilizados humanos, resulta cuando menos necesario hablar de ella con cierta propiedad.

The San Valentine´s Day Massacre

Los hechos del noticioso suceso ocurrieron la mañana del 14 de febrero de 1929 (jueves para más señas) y estos fueron desencadenados por Bugs Moran, temible gangster enemigo acérrimo de Al Capone, al decidir romper el acuerdo de <<Las cinco reglas>> firmado en el Hotel Sherman el 11 de enero de 1927 (primera gran cumbre del crimen organizado de Chicago en el que se pautaron una serie de normas para que imperara la paz en las calles para así facilitar buenos negocios) por los principales hampones de la ciudad.

Moran, comenzó a operar en territorios que no eran suyos, asalto barcos cargados de alcohol de Capone, destruyo cargamentos de güisqui de Frank Foster (famoso importador de güisqui canadiense) e intento asesinar a Christian Bertche (uno de los gangsters que dominaban el juego en la ciudad del viento). Aquellas faltas de respeto tenia que acabar y Capone, el más temible entre los jefes del crimen organizado, decidió pararle los pies a Moran golpeando con dureza y crueldad a toda su banda.

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A posta o no, el 14 de febrero de 1929, un Cadillac de color negro se detuvo frente el 2122 de la calle North Clark, un edificio de ladrillo con pequeñas ventanas y enorme portón siempre cerrado. Sobre la entrada podía leerle en un letrero destartalado: S.M.C Cartago Co. Shipping, Packing, Phone Diversey 1471, Long  Distance-Hauling y que no era otra cosa que el cuartel general de Bugs Moran.

A esa hora se encontraban en su interior Frank y Peter Gusemberg, James Clark, Adam Hyers, John May, Alfred Weishank y el doctor Reinhard Schwimmer. Los hermanos Gusemberg eran pistoleros de la banda; Clark el cuñado de Moran; May experto en robos; Hyers uno de los principales contables y encargado de las operaciones de juego del imperio Moran y Schwimmer un oftalmólogo amigo de los Gusemberg y del propio Moran. Los siete esperaban al jefe.

En el interior del local se alineaban cinco camiones que debían partir hacia Detroit para recoger un gran cargamento de güisqui de contrabando procedente de Canadá.

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Del imponente automóvil sin distintivos de la policía, pero con las sirenas y los altavoces exteriores colocados, se bajaron cuatro hombres, tres de ellos uniformados como los oficiales del Departamento de Policía de Chicago. Tan solo el conductor quedo en el interior del vehiculo, al volante.

Con paso decidido y dejándose ver por los miembros de la banda de Moran, los cuatro hombres entraron en el garaje donde se apilaban los camiones. A ninguno de los allí presentes les llamo la atención ver a aquellos polizontes, ya que a fin de cuentas en más de una ocasión algún que otro “pies planos” se dejaba caer por el local durante sus rondas para gorronear al de güisqui de contrabando.

El que iba sin uniforme enseño una placa y les ordeno que se levantaran y se colocaran en fila contra la pared. A regañadientes los hombres obedecieron no sin antes amenazar a los policías (se sabe que Frank Gusemberg se giro para invitar “sutilmente” a los policías que cesaran su hostigamiento).

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De repente, los tres hombres uniformados desabrocharon sus largos y pesados abrigos para revelar la ametralladora Thompson que llevaba cada uno de ellos escondida. Schwimmer, el medico, murmuro que el solo estaba de paso, que nada tenia que ver con los negocios de Moran.

Sin mediar palabra,  segundos después y sin provocación alguna los hombres armados abrieron fuego contra los siete hombres alineados hombro con hombro. Las balas rebotaban contra la pared y se enterraban en los cuerpos de los esbirros de Moran. Sin tiempo siquiera de gritar los cuerpos quedaron tendidos boca arriba después de ser ametrallados. Inexplicablemente, cuando la policía autentica llego (tras ser alertada por los vecinos) Frank Gusemberg seguía vivo (murió ese mismo día en el Hospital Alexian Brothers). Bugs Moran, principal objetivo del atentado, había escapado a la muerte por unos minutos.

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La investigación, entregada a los tenientes de policía Sullivan y Erlanson y al forense del Condado de Cook, el doctor Herman Bundensen, descarto de inmediato el robo como móvil del crimen debido a que los agentes encontraron en la escena del crimen un maletín con cerca de cuarenta mil dólares (para pagar el güisqui en Detroit) y en los bolsillos de las victimas había la nada desdeñable cantidad de 2.640 dólares. Más tarde, el fiscal del estado nombró a los sargentos de policía Loftus y O´Neill como apoyo para la investigación.

En un principio se pensó que se trataba de un ajuste de cuentas de la banda de Detroit, liderada por Abe Bernstein, por el control del suministro de güisqui canadiense en Chicago aunque eso era imposible, debido al miedo que Bernstein tenia a Capone (se sabe que el de Detroit visito a “Caracortada” en el Hotel Hawthorne con el fin de asegurarle que su banda no tenia interés en Chicago y que nunca pondría en peligro su buena relación con Capone).

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Lo que los policías no sabían todavía era que algunos de los hombres de confianza del Gran Al habían comenzado a invadir el barrio de Loop, en la zona norte de la ciudad bajo el control de Bugs Moran.

El crimen quedo sin resolver (la banda de Capone contrato pistoleros de fuera de la ciudad y el estado para que nadie pudiera relacionarlos como hombres del Enemigo Publico Nº1) y después de La Matanza del día de San Valentín la inmensa mayoría de los miembros de la banda de Moran abandonaron las armas. Moran, solo y olvidado, incluso por su acérrimo enemigo, decidió volver a asaltar bancos, lo que le llevo a la penitenciaria federal de Leavenworth durante diez años tras asesinar a un cajero. Tras su liberación, volvió a reincidir y dio una vez más con sus huesos en Leavenworth durante otros diez años. Murió en prisión a los 65 años de edad el 25 de febrero de 1957.

Con respecto a Capone…ya estaba enfermo de sífilis y muchos historiadores aseguran que La Matanza del día de San Valentín fue el principio del final de su hegemonía en las calles de Chicago, pero esa es una historia para otro día.

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contacto@cincodays.com

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Comentarios

6 comentarios en “Conociendo la Historia – La matanza del día de San Valentín

  1. Uauhh… espeluzanante (y reveladora) la historia. No la conocía.

    Le gusta a 1 persona

    Publicado por hemosvisto | febrero 14, 2015, 3:25 pm
  2. Ushh nunca había escuchado esta historia antes! Muy precisa para este día jeje y entretenida para leer!!

    Le gusta a 1 persona

    Publicado por Laura Silgado (@laurissilgado) | febrero 14, 2015, 9:15 pm

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