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Historia, La Historia Compartida

La Historia Compartida – Stede Bonnet

La Historia Compartida…Por César del Campo de Acuña

Sean bienvenidos una vez más a La Historia Compartida, la sección de www.cincodays.com dedicada a las breves biografías de las más variopintas personalidades de la historia. Hoy les voy a hablar del último pirata de The Flying Gang del que aún no he escrito.

¿De quién hablamos?: de Stede Bonnet, un pirata barbadense nacido en 1688 en Bridgetown, Barbados. Fue colgado por sus crímenes el 10 de diciembre de 1718 en Charleston, Carolina del Sur.

¿Por qué paso a la historia?: Stede Bonnet ha pasado a la historia por formar parte de The Flying Gang, como ya he mencionado, por su colaboración con el temible Edward Teach y por ser uno de los pocos piratas que no salió de un ambiente ruin y miserable.

¿Sabías que…?: Conocido como El caballero Pirata, Stede Bonnet se hizo a la mar más por la aventura que por la necesidad. Creció en el seno de una familia adinerada en la colonia del Imperio Británico situada en Barbados. Heredo la inmensa plantación familiar en 1694 tras la muerte de su padre. Se casó en 1709 con Mary Allamby. Más allá de ocuparse de sus negocios como personaje prominente en la sociedad barbadense fue miembro de la milicia local donde llego a ostentar el rango de Mayor. Al parecer se hizo a la vida pirata por el hastío que le producía la vida de casado y por los muchos problemas que le daba su mujer y sus tres hijos (Allamby, Edward y Stede).

Decidió convertirse en pirata entre la primavera y el verano de 1717. En lugar de hacer lo que hacían todos los Caballeros de Fortuna para hacerse con un barco, Stede Bonnet mando a construir en el astillero local una balandra de 60 toneladas armada con 6 cañones a la que bautizo con el colorido nombre de La Venganza. Con una tripulación de setenta hombres se hace a la mar sin tener el menor conocimiento de cómo navegar y regir una embarcación. Se pone en manos de su primer oficial y su contramaestre para que gobiernen la nave lo cual no le granjeo gran respeto entre sus tripulantes. Para ganárselos Bonnet les puso un sueldo fijo a todos los que se embarcaron en su empresa siendo este gesto terriblemente contrario a la costumbre pirata.

Puso rumbo hacia la  bahía de Chesapeake, dejando atrás mujer e hijos, y allí fue donde hizo sus primeras capturas. Bonnet y su tripulación asaltaron exitosamente 4 embarcaciones. Una de ellas, El Turbet, procedente de Barbados, fue quemada y mandada al fondo para que nadie supiera de sus fechorías en el lugar de origen de Bonnet. Sus peripecias en las costas norteamericanas fueron provechosas y hasta que en septiembre decidió dirigirse al famoso puerto pirata de Nassau capturo 4 embarcaciones más y se permitió el lujo de liberar a los cautivos de Gardiners Island. Pero no todo iba a ir viento en popa para el poco experimentado capitán ya que, durante el viaje a Nassau, se topó con barcos de guerra españoles que casi logran mandar a La Venganza al fondo. En una de las batallas con los españoles Bonnet fue herido gravemente, perdió 35 hombres y La Venganza resulto dañada.

Estando en Nassau, curándose de sus heridas, reparando El Venganza (al que puso más cañones) y buscando nuevos tripulantes, Bonnet conoció a los infames Benjamin Hornigold y Edward Teach. Bonnet hizo buenas migas con Teach, pirata al que llegaría incluso a cederle la capitanía de El Venganza. El primer acto de piratería que cometieron juntos ocurrió a finales de septiembre de 1717. En la Bahía de Delaware asaltaron con éxito 11 barcos y el 29 de septiembre capturaron una balandra llamada Betty que cargaba en sus bodegas una inmensa reserva de vino proveniente de Madeira. Bonnet seguía aún recuperándose de sus heridas por lo que era raro verle en cubierta o en los asaltos.

El 22 de octubre, La Venganza capturó al Robert y Good Intent. Tras aquello, Teach y Bonnet regresaron al Caribe en noviembre y continuaron sus actividades allí. El 17 de noviembre de 1717 Barbanegra y Bonnet capturaron un buque de 200 toneladas llamado Concorde a 160 kilómetros de la costa de Martinica cerca de San Vicente. Un oficial del citado navío conto en su testimonio que los piratas tenían dos barcos, uno con 12 cañones y 120 hombres y otro con ocho cañones y 30 hombres. Este último corresponde con el tamaño de la chalupa de Stede Bonnet. La tripulación del Concorde defendió la nave, sin embargo no fueron rival para los piratas.

Tras apoderarse y renombrar el Concorde (que paso a llamarse La Venganza de la Reina Ana o Queen Anne’s Revenge) Barbanegra lo convirtió en su buque insignia. Navegaron por el sur de las Granadinas y entonces, el 19 de diciembre de 1717, Bonnet y Teach separaron sus caminos, aunque no tardarían en reencontrarse. En marzo de 1718, tras unos meses pirateando por el Caribe, Bonnet dejo escapar un mercante de 400 toneladas cerca de las Honduras Británicas. Aquello frustro a su tripulación, la cual le depuso como capitán por su incompetencia. Se toparon entonces con el barco de Barbanegra y toda la antigua tripulación de Bonnet se unió a él. Barbanegra, puso al mando de El Venganza a un tal Richards, por lo que Bonnet quedo convertido en una suerte de invitado en su propio barco, lo que le empujo a pensar en abandonar la vida criminal hasta que en Mayo de 1718 se vio involucrado en el asedio/asalto de Charleston junto al resto de barcos comandados por el Comodoro Barbanegra.

Tras aquella empresa ambos piratas de acogieron al Perdón Real de 1718. Pero Bonnet le había cogido gusto a la vida pirata y mientras Teach recogía el perdón de las manos del Gobernador Charles Eden, Bonnet se fue navegando con La Venganza hasta la colonia de Santo Tomas (propiedad del Reino de Dinamarca) para convertirse en corsario a las órdenes de la Corona de España. Más tarde, y sin registros de haberse unido a las filas españolas, Bonnet volvió a toda vela donde, supuestamente, Barbanegra se había retirado. Allí descubrió que el pirata había abandonado a la mayor parte de su tripulación dejándoles sin nada del botín. Bonnet subió a algunos a bordo y se dispuso a dar caza al pirata cuando se enteró de que fondeaba en las costas de Ocracoke. Pero no pudo sorprender a su viejo aliado y este último les dejo prácticamente sin nada cuando les dio caza.

Aunque perdió el Perdón Real por sus acciones (buscar a Barbanegra y tratar de convertirse en corsario para España) trato de conservarlo enmascarándose bajo el seudónimo de Capitán Thomas, un comerciante legítimo, a la par que cambio el nombre de su barco de La Venganza a El King James. Pero en Julio de 1718 abandono sus buenas formas y volvió a saquear cuanto navío pudo en la  Bahía de Delaware. Entre las embarcaciones capturadas estaban el Francis y el Fortune, dos balandras que unió a su flotilla y que Bonnet amenazo con hundir si no le seguían el ritmo. Tras salir de la bahía permaneció 45 días carenando su nave en la boca del rio Cape Fear en Carolina del Norte.

La noticia de que Bonnet tenía echado allí el amarre no tardó en llegar a los oídos del gobernador Alexander Spotswood de Carolina del Sur, el cual no se demoró a la hora de enviar al cazador de piratas William Rhett a capturar a Bonnet y a su tripulación. El encargo dio como resultado The Battle of Cape Fear River un evento en el que perecieron 22 hombres (12 en el bando de Bonnet y 10 en el de Rhett) y que se prolongó durante 6 horas. El fin llego cuando Bonnet prefiriendo morir a rendirse mando a George Russ, miembro de su tripulación, a quemar donde se almacenaba la pólvora. El resto de los hombres se negaron a que ese fuera su final y tras impedir que Bonnet hiciera estallar el barco se rindieron a Rhett. El 3 de octubre, Rhett regresó a Carolina del Sur con Bonnet y el resto de la tripulación.

Su fin estaba próximo pero aun tardaría en llegar ya que Bonnet, junto a algunos de sus tripulantes logro huir de donde las autoridades les tenían retenidos. Aun así, no tardaron en ser capturados otra vez por William Rhett. Bonnet tan solo fue acusado por sus actos de piratería contra el Francis y el Fortune. Los tripulantes de las citadas embarcaciones testificaron contra él. A pesar de ser un hombre instruido y educado Bonnet dirigió de manera pobre su defensa y dos días después fue condenado por un jurado a ser colgado. Aun así esquivo la muerte durante un tiempo más mientras rogaba e imploraba a todas las autoridades posibles el perdón. Por otro lado el pirata contaba con gran atención popular, realidad que le ayudo a esquivar la condena hasta en seis ocasiones. Bonnet estaba tan desesperado por salvar la vida que llego a asegura en una carta al gobernador que dejaría que le amputaran las piernas y los brazos para no volver a caer en la tentación de volver a ser pirata. Finalmente Bonnet fue ahorcado el 10 de diciembre de 1718 en White Point Garden, Charleston.

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